Apenas respirando
Hay noches en que intento escribir sobre ti, pero las palabras se ponen contra mí, se ausentan, se alejan, me dejan solo. En cambio hay otras, en que deseo no pensarte y ocuparme de escribir sobre la luna, la ciudad, los perros, el asma o cualquier materia que me evite nombrarte, y ahí, súbitamente mil versos se encuentran inventando tu imagen, y entonces te sueño. Otra vez.